jueves, 14 de diciembre de 2017

GUATEMALA: PRESOS SIN CAUSA


Abelino Chub Caal:  la injusticia judicial.
 Helmer Velásquez
Uno de los agravantes causales para el atraso democrático y violencia en contra de los sectores populares y sociales, es la reducida interpretación, que de los saberes democráticos y habilidades organizativas de la dirigencia social, tienen los reducidos núcleos de poder en este país. Ellos prefieren referirse a capital humano y por tal entienden a huestes de autómatas, que habiendo cursado lecciones técnicas en el INTECAP, son aptos para incrementar productividad y ganancias a los propietarios del capital, sin cuestionar derechos laborales, menos efectos ambientales de la producción. Son agradecidos. Esta interesada concepción de las tareas sociales del ser humano, concluye aviesamente, que los personajes del pueblo, sus dirigentes, aquellos investidos de sabiduría, autoridad social, responsables por el futuro humano y sus organizaciones, son los enemigos a vencer y arremeten contra ellos y familia. Este es el caso de Abelino Chub Caal y miles más.

Esta sociedad transitó de desaparición forzada, al encarcelamiento basado en calumnias. Las élites de poder, piensan que debemos agradecerles por ello. Se suavizó el castigo. Ahora los casos no se urden en los sótanos de la “inteligencia” militar, aunque cuentan con su concurso. Se fraguan bufetes de palacete y son financiados por jurásicos “emprendedores”, generadores de plusvalía manchada con sangre. Son los mismos que para expiar conciencia impulsan “novedosos proyectos comunitarios”: líos de lámina, tinacos plásticos. Innovadores huertos familiares y transmisión de avanzados conocimientos en confección de ropa y nutrición balanceada –que en su miseria jamás podrán aplicar. Vieja artimaña del merolico gachupín: espejos por riqueza natural. Para los comunitarios que no sucumben ante tanta bondad. Acuden a una estrategia violenta: encarcelarlos. Los delitos endilgados no son problema. Fiscales y jueces ad hoc, les darán forma y trámite: orden de captura, detención: mínimo tres años mientras se investiga y luego liberación por falta de mérito y lo más tenebroso sentencias de diez a cincuenta años de cárcel.

La construcción democrática de este país, es saboteada reprimiendo a la dirigencia social. Miembros del sistema Judicial se prestan a intereses espurios. Vivimos una etapa de capital y horca. El profesor Abelino Chub Caal, es víctima de aquella trama. Luego de tres meses de investigación el MP pidió su liberación, –mayo 2017– por no encontrar indicios de delito. El juez de instancia en Izabal, lo mantiene en prisión y ordena al MP investigar profundo. ¿Diligente juzgador o parte de la conspiración? El Consejo de la Carrera Judicial tiene la palabra. Mientras se averigua: Libertad para Abelino y cientos de presos sin causa.
causa.https://elperiodico.com.gt/opinion/2017/12/14/presos-sin-causa/
Fotos: Pagina libertad para Abelino

LOS HONDUREÑOS MERECEN UN MEJOR FUTURO

Foto: Red Nac. Defensoras D. H. Honduras
Los guatemaltecos, no podemos más que solidarizarnos plenamente con el pueblo hondureño en donde ha campeado la muerte.
Miguel Ángel Albizures

La situación que hoy vive el pueblo de Honduras, nos hace recordar la época de las dictaduras militares en Guatemala, aquellos tiempos en que los ministros de la Defensa se sucedían en el poder o imponían las reglas del juego, tal el caso de Julio Cesar Méndez Montenegro que pactó con ellos para ascender al poder, y permitió que la persecución y muerte se ensañaran en contra de innumerables luchadores sociales y hasta militantes del partido en el gobierno. Cuando se impuso al pueblo hondureño la suspensión de garantías y el toque de queda, nos recordamos de la época del dictador Carlos Arana Osorio, que mantuvo al pueblo bajo Estado de sitio, suspendiendo todas las actividades políticas y sindicales, y cada vez que le daba la gana, imponía toque de queda, obligándonos a correr para ponernos a salvo minutos antes del toque, y evitar la captura o el disparo de las fuerzas del “orden” a su servicio. Con el Estado de sitio y toque de queda, el allanamiento violento de casas y la captura de activistas sociales y políticos se daban sin orden judicial alguna.

Así son las dictaduras, se mantienen por la fuerza de las armas y los fraudes electorales, pues de lo contrario el pueblo los repulsa tal como sucede en Honduras, el pueblo toma las calles para exigir respeto a su voto y se le impone el Estado de sitio y el toque de queda para silenciarlo, para que no diga, para que no proteste, para que no exija, para que no salga a la calle. Pero el pueblo sigue desafiando a la dictadura y a los gringos que están atrás de todo lo que acontece en Honduras, pues en el candidato de la oposición ven al fantasma de Chávez.
Foto: Radio Dignidad
La crisis por la que atraviesa Honduras, fue provocada por el Tribunal Supremo Electoral que anunció una importante ventaja de la oposición y luego se produjeron los apagones para variar el resultado, pero también porque el dictador quiere, por las buenas o por las malas, continuar en el poder, no importa si asciende sobre los cadáveres de los valientes hondureños que nos dan un ejemplo de lucha por la democracia. La Policía se rebeló, logró sus objetivos y volvió al redil prometiendo no reprimir las protestas, pero siguen las capturas y el asesinato de hondureños. Los guatemaltecos, no podemos más que solidarizarnos plenamente con el pueblo hondureño en donde ha campeado la muerte, pues como lo dijo el comisionado de la Policía hondureña, Aldo Oliva, “que desde la Casa Presidencial se han ordenado asesinatos de gente importante en este país y tengo los documentos para poder probar lo que digo y las puedo presentar cuando quieran”. Y que atrás de todo “está la parte oscura de la potencia del mundo, Estados Unidos, porque son quienes están interviniendo en esta situación porque no quieren que Nasralla sea el presidente porque temen que se vaya al socialismo del Siglo 21 y nosotros somos autónomos”. Nuestra solidaridad con el pueblo hondureño que merece un mejor futuro. Ojalá y los periodistas y medios de comunicación, no vean al diablo en Salvador Nasralla. Hay que pensar en los periodistas que en Honduras han perdido la vida por ejercer su derecho a expresarse. El pueblo tiene derecho a decidir su futuro.
https://elperiodico.com.gt/opinion/2017/12/14/los-hondurenos-merecen-un-mejor-futuro/

miércoles, 13 de diciembre de 2017

DENUNCIA CAMPESINA EN GUATEMALA

Fotos COMUNICARTE


Denuncia campesina en Guatemala

Marcelo Colussi
mmcolussi@gmail.com
https://www.facebook.com/marcelo.colussi.33

Guatemala tiene como una de sus principales fuentes de ingreso la industria del azúcar. Los empresarios productores de caña de azúcar amasan las más grandes fortunas, mientras que los trabajadores que allí laboran son de los más sufridos. Más allá de la propaganda empresarial, que presenta las cosas casi idílicamente, la realidad es muy otra: explotación, condiciones laborales y de vida desfavorables, ataque al medioambiente con consecuencias irreparables, manto de mentiras apañadas por los medios de comunicación y por el Estado.
Un grupo de campesinos de la Costa Sur del país (la principal zona de producción cañera) hizo llegar esta denuncia, pidiendo encarecidamente su difusión.

DENUNCIA CAMPESINA

Yo me llamo Juan Uachaca

Todos los campesinos de la Costa Sur repudiamos las fumigaciones de Helicópteros y Avionetas que utilizan los azucareros, porque están contaminando el medioambiente y las aguas que estamos consumiendo en nuestras comunidades, y tenemos plantaciones y están floreando nuestros cultivos y con el sumo del madurativo que dejan las Avionetas y Helicópteros estamos perdiendo
nosotros los pobres “Campesinos”, ya que las flores se caen y ya no hay frutos ni cosecha. La política de tirar madurativo es para robarle trabajo al trabajador ya que sacan varias luchas de corte de caña y solo les apuntan de 5 a 6 toneladas cuando hay trabajadores que hacen más, es otro robo a los pobres. Ya no queremos más máquinas cortadoras ya que le quitan el trabajo al campesino. La publicidad de los azucareros es que generan empleo, pero también contaminación cuando queman los cañales, el trabajo que generan es solo para seis meses y los otros seis meses las personas se quedan sin trabajo, a las personas mayores de 40 años ya no les dan trabajo, los discriminan. También si se enferman no los curan y los envían a sus casas quedándose sin empleo. Ellos únicamente se están haciendo más millonarios con el trabajo de los campesinos. 

Juan Uachaca 

martes, 5 de diciembre de 2017

LLAMADO A LA ACCIÓN Y LA SOLIDARIDAD CON EL PUEBLO DE HONDURAS


SOA Watch News & Updates

SOLIDARIDAD
Miles y miles y miles de hondureños están protestando en las calles de todo el país gritando “Fuera JOH”, exigiendo que el presidente Juan Orlando Hernández renuncie a su control del poder y deje de robar las elecciones. En ciudades y pueblos la gente ha bloqueado carreteras, marchado para exigir el fin del fraude y demandado un conteo de votos transparente que refleje cómo votó el pueblo el domingo 26 de noviembre en las elecciones.

La respuesta de las fuerzas de seguridad estatales y militares ha sido una represión letal contra la población hondureña, asesinando a numerosos manifestantes y docenas más han resultado heridos por balas que los militares y otras fuerzas estatales han disparado contra quienes exigieron que se respete el voto popular.

El gobierno declaró Toque de Queda y la suspensión de las garantías constitucionales entre las 6 pm y las 6 am en un intento de silenciar las protestas ya que ni el gas lacrimógeno ni la represión violenta han podido detener las movilizaciones masivas.El toque de queda también ha fallado en silenciar las protestas: gente en todo el país, ha organizado cacerolazos y, golpeando ollas y sartenes, cantan “Fuera JOH” toda la noche.

La Alianza de Oposición contra la Dictadura ha exigido 11 acciones básicas para abordar la falta de transparencia, la inflación de los votos a favor de Juan Orlando Hernández y las fallas ‘técnicas’ durante el proceso de conteo de votos. Las autoridades electorales se han negado a varias de estas demandas. Al contrario, hoy, ocho días después de las elecciones, al final ‘terminaron’ de contar las actas de votación dando resultados que favorecen a Juan Orlando Hernández. La Alianza de Oposición y personas de todo el país exigen que se cumplan las exigencias básicas de transparencia y revisión de los votos inflados y otras irregularidades.

Ver video en facebook…

Llamamos a las personas y organizaciones a actuar en solidaridad:

1.Llame o escriba a su gobierno denunciando el fraude electoral y la represión que está sucediendo ahora el pueblo de honduras.

Mensaje de muestra: “Mi nombre es ______, y llamo o escribo para instar al gobierno___________ a que se pronuncie en contra el fraude electoral y la represión violenta en Honduras. Estoy extremadamente molesto/a porque las personas que protestan contra el fraude han sido reprimidas y algunas asesinadas por las fuerzas de seguridad con total impunidad. Exhorto al gobierno a condenar lo que está pasando en Honduras, las innumerables irregularidades en los resultados electorales, como la represión contra el pueblo  hondureño. Nuestro gobierno no debe reconocer el resultado de las elecciones a menos que haya un conteo de votos transparente que satisfaga las demandas de la Alianza de la Oposición, aludiendo a la transparencia y la revisión de votos y actas”.


2.Ayude a denunciar el fraude en las redes sociales, en twitter y facebook, colocando #FraudeHonduras #FraudeElectoralEnHonduras #FueraJOH #Honduras. En WhatsApppuede compartir la siguiente imagen adjunta:
SOLIDARIDAD
3.Organice o asista a una protesta, acción o vigilia en solidaridad con el pueblo de Honduras. Las acciones pueden dirigirla a su gobierno o en la Embajada de Honduras en su país. En su guía telefónica o en google puede encontrar las direcciones que necesite.

Para obtener más información sobre la situación en Honduras le dejamos los siguientes artículos:

Honduras: Sin ganador una semana después

Honduras: Cacería militar deja 7 muertos y 20 heridos

La crisis sale a las calles de Tegucigalpa

Magistrado del TSE hondureño: “La tendencia se revirtió cuando se cayó el sistema”-

Honduras cuenta votos bajo un toque de queda


Fuerzas de seguridad hondureñas se niegan a reprimir al pueblo
Ayer fue un día extraordinario en Honduras. Los COBRAS, una fuerza policial de élite, y oficiales de la Policía Nacional, anunciaron que ya no obedecerían la orden del gobierno de reprimir las protestas y movilizaciones que tienen lugar en toda Honduras. “Somos el pueblo y no podemos estar matando a nuestra propia gente para proteger los intereses de personas externas”, anunció uno de los Cobras. Otro Cobra afirmó, “nuestro trabajo es dar paz y seguridad al pueblo hondureño, no reprimirlos”. Este giro increíble de los acontecimientos se produce después de la represión violenta de las protestas masivas, incluidos numerosos asesinatos de manifestantes por parte de la Policía Militar y las Fuerzas Armadas.

En una tremenda muestra de integridad, los Cobras y los oficiales de policía abandonaron las protestas donde los habían enviado a reprimir y regresaron a sus cuarteles. Una gran multitud se reunió fuera de los Cobras en Tegucigalpa, compartiendo comida y agua con los policías que llegaban allí, celebrando a aquellos que tienen la dignidad de negarse a atacar a su propia gente por exigir que se respete un principio básico de la democracia: el voto popular.

Temprano en el día, el Coordinador de la Alianza de la Oposición contra la Dictadura, Mel Zelaya, presentó diapositivas de las hojas de votación alteradas por las autoridades electorales para dar más votos al actual presidente Juan Orlando Hernández (JOH como se le llama) y quitarle votos al candidato de la Alianza de oposición Salvador Nasralla. Cada Partido recibe copias de las hojas de conteo de cada mesa de votación y, por lo tanto, la Alianza de la Oposición pudo comparar las actas recibidas con las publicadas por las autoridades electorales y descubrió que éstas últimas habían alterado frecuentemente los resultados, incluso creando nuevas actas para aumentar el número de votos de Juan Orlando Hernández y reducir los de la Oposición. El Partido Liberal, que quedó en tercer lugar, también está dispuesto a proporcionar sus copias de las listas para comparar. Salvador Nasralla declaró que solicitará una reunión del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) para presentar las actas de votación. Los hallazgos de la Alianza de la Oposición sugieren una importante operación de fraude por parte de las autoridades electorales, que están firmemente alineadas con Juan Orlando Hernández –quien es respaldado por Estados Unidos-, para tratar de frustrar el voto popular que rechazó rotundamente su esfuerzo de reelección.

El pueblo de Honduras continúa en las calles demandando el fin del fraude y el fin de la dictadura de Juan Orlando Hernández, quien se ha consolidado en el poder durante los últimos 8 años posteriores al Golpe de Estado liderado por graduados de la Escuela de las Américas en 2009, y que se presentó a la reelección a pesar de la prohibición constitucional de ésta. Anoche, una vez más, personas, en todo el país, cantaron 'Fuera JOH' y golpearon ollas y sartenes durante toda la noche en una muestra de resistencia al toque de queda y a la suspensión de las garantías constitucionales. Hernández, cuyo régimen sigue siendo financiado por los Estados Unidos a pesar de la represión masiva y violenta contra los manifestantes, está tratando desesperadamente de mantener su control del poder a pesar del amplio rechazo popular.

La Plataforma de Movimientos Populares y Sociales de Honduras exige la renuncia inmediata de Juan Orlando Hernández y miles y miles continúan hoy en las calles. El momento está claramente del lado del pueblo hondureño y el fraude se está volviendo demasiado obvio como para negarlo. Mientras Hernández intenta mantener el poder, ¿Estados Unidos continuará apoyándolo? ¿Los Estados Unidos finalmente reconocerán cuán corrupto y represivo es su régimen y dejarán que el pueblo hondureño decida su propio futuro?
https://www.derechoalapaz.com/?p=3656
https://www.derechoalapaz.com/?p=3650

domingo, 3 de diciembre de 2017

“HONDURAS SE LEVANTA;ESTE ES EL PUEBLO DE MORAZAN Y DE BERTA CÁCERES”

Desde todo el país llegan los reportes e informes sobre el inicio de un sublevamiento. Hay un sentimiento en el aire de una insurrección. “El pueblo está arrecho”, dicen todas las personas que hemos entrevistado este jueves. FOTO: MIRIAM EMANUELSSON.
“Honduras se levanta; Éste es el pueblo de Morazán y de Berta Cáceres”

Por Dick & Miriam Emanuelsson

“Queremos decirte, Juan Orlando, que desde este momento no vas a tener un minuto de paz porque este pueblo esta arrecho y no se va a dejar robar las elecciones otra vez. ¡Estamos unidos y no te vamos a dejar en Paz”!

TEGUCIGALPA-CARRETERA SUR / 2017-11-30 / “Éste es el pueblo de Morazán y de Berta Cáceres y nosotros hemos decidido que esta carretera será una trinchera de la Liberación Popular”.

La cara de Nedis Licona es negra de tanto humo de las 15-20 llantas encendidas y colocadas en la Carretera Sur/Panamericana que conecta Honduras con El Salvador y Nicaragua. La carretera es una artería económica y fue tomada esta tarde, 30 de noviembre por los habitantes de las colonias aledañas. Protestan contra lo que califican como un fraude electoral por parte del partido del gobierno que controla totalmente el Tribunal Supremo Electoral.

Video: Entrevista con Ledis Licona


Desde todo el país llegan los reportes e informes sobre el inicio de un sublevamiento. Hay un sentimiento en el aire de una insurrección. “El pueblo está arrecho”, dicen todas las personas que hemos entrevistado este jueves y agregan; “No nos vamos a quedarnos con los brazos cruzados, esperando que nos van a robar otra vez las elecciones como hicieron el 2013”.

El derrocamiento del “Gringo” en Bolivia

Y me acuerdo los ánimos del pueblo boliviano en septiembre y octubre de 2003. Evo Morales y el partido MAS, en ese año en oposición al presidente fraudulento Gonzalo Sánchez de Losada, también llamado “El Gringo” por su acento ya que había crecido en Estados Unidos, fue sobrepasado por las masas populares. Morales decía, cuando las masas campesinas y obreras querían comenzar las acciones para tumbar al “Gringo”, que “no era el momento” y se fue para una gira a Europa. 

EL PUEBLO boliviano en marcha para tumbar al "Gringo"
Se inició una huelga de hambre y así comenzó todo que terminó con el derrocamiento de Sánchez de Losada que huyó, como tantos otros dictadores a Estados Unidos donde lo recibieron con los brazos abiertos.

Algo de eso está pasando en Honduras en este momento, donde se reporta, igual como en El Alto, municipio proletario más arriba que La Paz en Bolivia, de disparos y muertos de pobladores en la colonia El Pedregal, en la capital hondureña. En Bolivia, esos asesinatos por parte del Ejército y la Policía fue en realidad la catalizadora de la insurrección del pueblo boliviano. Cuando los fusiles del Ejército se habían silenciado, más de 80 bolivianos habían sido víctimas por las balas al servicio del Dictador.

La Furia popular en la Carretera Sur

Cuando llegamos al cruce de la Panamericana no se mueve el tráfico desde las 3 de la tarde. Camiones con mucha carga de los vecinos países o carros particulares están parados en miles, esperando que la toma es limitada, pero se equivocan. Todo el mundo en este punto de la capital subraya que la toma es por tiempo indefinido, o hasta que se haga justicia en las elecciones pasadas.

Es un punto estratégico en la salida sur de Tegucigalpa y es una confirmación contundente de la respuesta popular que ha dado y que está dando el pueblo hondureño en su repudio en lo que considera un fraude monumental de las elecciones del domingo pasado.
VIDEO: La toma de la Panamamericana

Convertir “las carreteras en trincheras de la Liberación Nacional”

Todo el mundo quiere expresarse al micrófono y la cámara manejada por Miriam. La rabia y el odio contra el saliente presidente hondureño nos dejan casi perplejos. Nacionalistas vecinos, que conocemos porque justamente son vecinos ya no están con el mandatario hondureño. Además quieren descargarse de sus reclamos y opiniones y nosotros solo estamos recibiendo estas durísimas declaraciones del pueblo-pueblo, porque los pobladores de estas colonias son, como dice una mujer, de clase media baja-pobre, que ha “sufrido las políticas de hambre y terror del Dictador”, dicen.

– Que lo sepa la empresa hondureña, que lo sepa los banqueros, que lo sepa los industriales, que lo sepa los terratenientes que este pueblo está decidido, éste es el pueblo de Morazán y de Berta Cáceres que estamos cansados de tantas humillaciones y de tanto de irrespeto a la voluntad de pueblo hondureño, dice el dirigente popular Nedis Licona y la gente en los alrededores lo aplaudan y gritan ¡“FUERA JOH”!
Nedis Licona, dirigente popular en el sur de Tegucigalpa. FOTO: MIRIAM EMANUELSSON.
– Estamos llamando a nivel nacional para que las carreteras a nivel nacional se conviertan a una trinchera de la Liberación Nacional, agrega Licona, sabiendo que el gobierno amenaza con la Ley Antiterrorista que condena a un hondureño que pone una llanta en la carretera a 6-12 años de cárcel. Si un periodista es considerado de hacer apología a ese “acto terrorista” puede ser acusado por la misma ley de promover “terrorismo mediático” o “terrorismo psicológico”.

“Juan Orlando, no vas a tener un minuto de paz”

El humo es casi insoportable. Pero el ánimo de lucha es fuerte. Uno tras otra persona quiere hablar y pronunciarse ante la prensa internacional. Y no es diplomacia que expresan. Pero es el sentimiento y el pensamiento del pueblo después de ocho años de gobiernos nacionalistas, quiere decir del partido de la derecha clásica e histórica en Honduras.

Como una muchacha que no puede tener más de 16-17 años:

– Queremos decirte, Juan Orlando, que desde este momento ¡no vas a tener un minuto de paz porque este pueblo esta arrecho y no se va a dejar robar las elecciones otra vez! Estamos unidos y no te vamos a dejar en Paz”.


Publicado por 
https://dickemahonduras.blogspot.com/2017/12/honduras-se-levanta-este-es-el-pueblo.html




jueves, 30 de noviembre de 2017

SANTIAGO ATITLAN, MASACRE DEL 2 DE DICIEMBRE 1990

Masacre de Santiago Atitlán
“Ese día fue de gozo, de gozo hasta llorar. Todas las iglesias se unieron, nos unimos como hermanos mayas. No hubo diferencias, todos nos unimos sin hacer reclamos. Fue algo maravilloso. Todos lloramos por el acuerdo de la retirada del Ejército”.

 Fotos obtenidas del video.

Caso ilustrativo No. 6 ( CEH, Guatemala memoria del silencio.)
I. ANTECEDENTES
Santiago Atitlán, formado por tres aldeas y dos cantones rurales, es uno de los 19 municipios del departamento de Sololá. La mayoría de la población es maya tz’utujil y conserva un fuerte sentimiento comunitario, así como una profunda tradición espiritual.
En otro tiempo los alguaciles, vinculados a las cofradías, realizaban rondas nocturnas para velar por la seguridad de los habitantes. Las influencias que ejercieron factores externos a las comunidades, como la Iglesia Católica a través de los catequistas y el Ejército, por mediación de los comisionados militares y las Patrullas de Autodefensa Civil (PAC), incidieron para que poco a poco los alguaciles perdieran su autoridad.

Santiago Atitlán tiene antecedentes de organización social y política. En los años setenta se puede mencionar la Asociación de Estudiantes Indígenas Santiago Atitlán (ADEISA), que inició campañas de alfabetización y otras actividades culturales.
Por influencia de los misioneros de Oklahoma se formaron catequistas que adquirieron conocimientos sobre la doctrina social de la Iglesia y la Teología de la Liberación, se organizaron cooperativas de desarrollo agrícola y se pusieron en marcha proyectos de asistencia a viudas, huérfanos y discapacitados. Los catequistas administraron la radioemisora La Voz de Atitlán, que tenía fines pedagógicos y difundía programas de sensibilización social. En este sentido, se destacan los mensajes que emitía en tz’utujil Gaspar Culán Yatás, quien más tarde fue desaparecido. Un estudiante de Teología fue el primero en recibir amenazas por los mensajes que emitía por radio. Los catequistas, además de realizar su trabajo de concienciación utilizando la radio, se distribuían en grupos para predicar en todos los cantones y aldeas del municipio.

En 1976 el Comité de Unidad Campesina (CUC) realizó tareas de carácter organizativo en la población, trasmitiendo mensajes con relación a la propiedad de la tierra y otras reivindicaciones: sus postulados coincidían con las prédicas de los catequistas.
En 1978 llegó a la zona la Organización del Pueblo en Armas (ORPA), que pronto estableció redes de apoyo logístico en Santiago Atitlán.

Paralelamente, en 1978 el Ejército organizó en la región un sistema de colaboradores e informantes. Se formó un cuerpo de comisionados militares, integrado por un jefe y dos ayudantes, dependientes de la zona militar de Quiché. Su trabajo consistía en reclutar jóvenes para que realizarán el servicio militar. Sin embargo, según un declarante, su labor y actitud cambiaron al cabo del tiempo, y “se volvieron malos”.

A partir de 1979 los catequistas y líderes comunitarios comenzaron a ser identificados con la guerrilla; circularon listas con sus nombres y sus vidas fueron amenazadas. En 1980 el Ejército se estableció de forma permanente en el municipio. Comenzó a vivirse un clima de temor e inseguridad: “Si hay alguno que camina en las calles a las siete o a las ocho, pueden agarrarlo y meterlo en el destacamento del Ejército”. Esta situación motivó dos reacciones diferentes entre la población. Una parte ella se desplazó a otras regiones, para escapar a la represión. Otra, a instancia de dirigentes populares, estaba integrada por los vecinos que habían decidido permanecer en la comunidad y se organizaron porque, al decir de un poblador, “con la unión nos vamos a defender”. Esta organización pretendía concienciar de estos valores a la población, al mismo tiempo que difundían un mensaje religioso.
El 7 de enero de 1981, en la finca San Isidro Chacayá, del mismo municipio, 22 civiles fueron torturados y ejecutados arbitrariamente por efectivos del Ejército.

La época de mayor represión duró hasta 1983, en años posteriores hubo también severas violaciones de derechos humanos y la población se mantuvo bajo el control del destacamento militar. Sin embargo, la estrategia militar de organizar a la población en las PAC no tuvo el éxito esperado. Según un declarante, dicha organización fracasó “por la reiterada negativa de los atitecos a seguir instrucciones de los comandantes y comisionados”.
En 1981 cientos de jóvenes se resistieron a prestar el servicio militar y se encerraron en la iglesia, poniéndose bajo la protección del padre Francisco Stanley Rother. En esa oportunidad ningún joven fue reclutado. Cuatro días después, el 28 de julio de 1981, el padre Rother fue ejecutado.

Durante los años ochenta la ORPA realizó actividades políticas, de propaganda y hostigamientos esporádicos.
En 1985 gana las elecciones municipales un poblador indígena. Por esa época, la presencia militar, las desapariciones y las ejecuciones extrajudiciales de personas supuestamente vinculadas con la guerrilla continúan. La CEH registró casos de este tipo hasta 1990.
En relación a la presencia guerrillera en el área, un testigo relata: “En el mes de diciembre de 1989 la fuerza operativa del Frente Javier Tambriz desalojó completamente Santiago Atitlán y el volcán Atitlán y[dejó] el contacto sistemático con la población, desplazándose, por razones militares, a los volcanes Acatenango, Fuego y Agua”.
En 1990 tienen presencia en la región la Iglesia Católica y múltiples iglesias protestantes. Un miembro de la Iglesia Católica comenta: “Teníamos la meta única de expulsar a los militares de nuestro suelo, con lo que esperábamos demostrar que ellos eran los causantes de la violencia y las matanzas de nuestro pueblo … Así, hasta que llegó el 2 de diciembre de 1990 que nos despertamos”.

II. LOS HECHOS
El 1 de diciembre de 1990, sobre las seis de la tarde, cuatro militares ingresaron a la cantina Doña Elba, situada en la calle principal del cantón Xechivoy. Allí consumieron por espacio de una hora bebidas alcohólicas, para dirigirse después a la Cevichería Lucky, donde permanecieron alrededor de media hora. Luego, caminaron por las calles del cantón molestando a la gente que encontraban en su camino. Más tarde, alrededor de las nueve y media de la noche, regresaron a la cevichería, que se encontraba cerrada. Golpearon la puerta y exigieron que les abrieran. La gente que se encontraba en el interior del local se negó a abrirles, escuchándose a partir de ese momento un fuerte intercambio de palabras y generalizándose un escándalo en la calle, coronado por disparos al aire realizados por el teniente José Antonio Ortiz Rodríguez. Al no poder entrar en el local, los soldados se dirigieron al domicilio de Andrés Sapalú Ajuchán, que al percibir la presencia de los militares comenzó a gritar pidiendo auxilio. Ante el escándalo, uno de los militares quien estuvo presente en los hechos declara: “La gente se alarmó y salió a la calle”.Los militares huyeron.

Durante su huida se cruzaron con varios vecinos. Uno de los militares, el teniente de infantería José Antonio Ortiz Rodríguez, al verse perseguido, disparó su arma. Uno de los disparos alcanzó a Diego Ixbalán Reanda, de 19 años, quien sufrió heridas en la pierna derecha y en la mano izquierda. El subteniente encargado de la compañía de asuntos civiles del destacamento número 2, al escuchar los disparos y los gritos de la gente, envió primero una patrulla y más tarde otra. Los militares fueron encontrados por las patrullas y regresaron al destacamento. Como cuenta uno de los implicados en el tiroteo: “La gente no nos dejaba pasar y empezaron a tirarnos piedras … los soldados dispararon al aire y pudimos regresar al destacamento”. A las cero horas quince minutos del 2 de diciembre, las dos patrullas ingresaron en el destacamento llevando a los cuatro soldados, que presentaban síntomás de embriaguez.

Mientras tanto, la población de Santiago se estaba organizando para dialogar sobre estos hechos con el comandante del destacamento militar. Las campanas de la iglesia comenzaron a sonar. Los pobladores despertaron y salieron a la calle. Todos conocían el significado de las campanadas: “La gente está atenta al llamado de emergencia, al toque de campana. Se acordó cuando hay toque de campana, estar siempre alerta y se juntó la gente”.
Poco a poco se fueron reuniendo en la plaza, hasta que se llenó. En la plaza, como declara una persona que participó en los hechos:
“Muchos comenzaron a contar sus sueños. Los que vieron el hecho hablaron para toda la población. Esto pasó, no es justo, ya estamos cansados de ver lo que hacen los soldados. Queremos actuar, hoy es el momento”. Decidieron dirigirse hacia el destacamento,“porque [explica otro poblador de Santiago] sino así se queda y ellos no reconocen lo que pasó”. Pidieron al alcalde en funciones y al alcalde que acababa de ser elegido, Salvador Ramírez, que los acompañara.
Se impartieron instrucciones sobre cómo comportarse. Se dijo, por ejemplo: “Que los jóvenes no tiren piedras, no griten, vayan con orden. Busquen pedazos de naylon blanco porque significa la paz, que se adelanten quince hombres con las banderas. Y al llegar primero vamos a entrar los alcaldes para decir lo que pasó”.
Mientras tanto, un soldado que estaba reforzando la subestación de la Policía Nacional en Santiago Atitlán informó por radio al destacamento militar que la gente se estaba aglomerando y que convocaban a todos los vecinos haciendo sonar las campanas. El encargado del destacamento número 2 llamó a la Policía Nacional y, según su versión, que consta en el expediente judicial, “indicaron que toda la gente se dirigía hacia el destacamento militar para atacarlo”. Entonces, ordenó que todo el personal reforzara los puestos de servicio.

Cientos de personas que portaban banderas blancas se dirigieron al destacamento militar número 2, ubicado en el caserío Panabaj, mientras otro grupo permanecía en la plaza. Poco antes de que los pobladores llegaran al destacamento, un especialista de asuntos civiles del Ejército exhortó a aquéllos, por medio de un altoparlante, para que regresaran a sus casas, y que tan sólo un líder se acercara al destacamento a plantear su inquietud. Mientras, unos niños tiraban piedras y algunas personas gritaban:“Queremos paz, que el Ejército salga de nuestro pueblo”. El alcalde electo intervino para que los niños dejaran de tirar piedras y para que la gente no gritara.
A eso de la una de la mañana, un grupo de soldados armados salió del destacamento, en tanto que otros soldados iluminaban con linternas a la gente desde lo alto de los muros de piedra que rodeaban la instalación militar. La aparición de los militares no intimidó a los vecinos, que continuaron gritando y acercándose más al destacamento. El alcalde electo de Santiago Atitlán, Salvador Ramírez, solicitó hablar con el comandante. Un cabo de tropa le comunicó esta solicitud al encargado del destacamento. Al mismo tiempo, en la puerta, un soldado habría manifestado:“Prepárense, muchachos, porque ahí vienen los guerrilleros que nos vienen a atacar”.
Fue entonces cuando comenzaron los disparos. Dos soldados habrían disparado al aire, para asustar y dispersar a los manifestantes. Cuando el cabo Eleodoro Ortiz Guzmán salió a los puestos de servicio se encontró “con que el sargento mayor García González que estaba en posición de fuego apuntando a la gente”. Otros abrieron fuego directamente contra los pobladores. Los disparos duraron entre tres y cinco minutos. Se desconoce el número total de soldados que abrieron fuego contra los manifestantes.
Los pobladores, gritando, corrieron o se lanzaron al suelo. Como resultado de los disparos, 13 personas resultaron muertas, entre ellas tres menores de edad. Por su parte la CEH logró identificar a 22 heridos.Minutos más tarde, los soldados salieron con linternas, para ver sobre el terreno el resultado de lo que habían hecho.

El retiro del destacamento militar de Panabaj
El mismo día en que se produjeron los hechos, los pobladores formaron un Comité de Emergencia y redactaron un memorial dirigido al Presidente de la República, con firmas y huellas dactilares de cientos de vecinos. En el memorial se acusó directamente al Ejército como responsable de la masacre y se solicitó la retirada del destacamento. A cambio, se comprometía ante el Gobierno a organizar un Comité Proseguridad y Desarrollo.
El procurador de los Derechos Humanos (PDH) acudió a Santiago Atitlán ese mismo día, para verificar lo sucedido. Días más tarde emitió su resolución, en la que declaró comprobadas las violaciones por parte del Ejército a los derechos humanos, calificando el caso como genocidio y ordenando que los responsables fueran juzgados por los tribunales de justicia. Además, con una censura pública de la actuación del Ejército, recomendó que se modificaran los comportamientos de este tipo y solicitó por último que el destacamento fuese retirado de Santiago Atitlán.

El ministro de la Defensa Nacional anunció, en una declaración de prensa dada el 6 de diciembre: “De acuerdo a las instrucciones específicas del Señor Presidente … y como una muestra de buena voluntad de la Institución Armada, sin que esto evidencie debilidad o tibieza se efectuará el traslado del Destacamento Militar de Panabaj al lugar que oportunamente se seleccione dentro de la jurisdicción de la Zona Militar 14 Sololá, dado que se mantiene latente la molestia de la delincuencia terrorista en los lugares aledaños”, aceptando el compromiso contraído por la población: hacerse cargo de su propia seguridad.
La decisión gubernamental causó algarabía en la población. Un declarante cuenta: “Ese día fue de gozo, de gozo hasta llorar. Todas las iglesias se unieron, nos unimos como hermanos mayas. No hubo diferencias, todos nos unimos sin hacer reclamos. Fue algo maravilloso. Todos lloramos por el acuerdo de la retirada del Ejército”.
Los habitantes de Santiago explicaron la retirada del destacamento militar desde la perspectiva del culto a Maximón y desde la cosmovisión maya. Por un lado, “la mayoría de gente tiene una fe increíble en Maximón, pedían por la paz, por la liberación de los desaparecidos … Dios escuchó lo que veníamos desde hace años rezando … Maximón quitó el miedo…” Por otro, “la caída de Santiago fue el 18 de abril de 1524, que según el calendario maya fue un día Batz que coincide con la salida del Ejército. En esa fecha fuimos conquistados y en esa fecha Santiago conquistó. No hemos sido vencidos, sólo estábamos esperando ese momento”.
Cuenta un habitante de Santiago que, una vez que se fueron los militares, “voluntariamente comenzaron las rondas. Dimos nosotros la seguridad, pero eso viene de antes, por eso no somos PAC”.Emergió un nuevo sistema de seguridad, sustentado en la propia comunidad. Hubo cientos de voluntarios para cuidar, día y noche, de la población y preparar comida para los vigilantes. Alrededor de 18 personas en cada cantón realizaban rondas cada noche, portando como única arma un palo además de un silbato para avisar. Cuando se trataba de un caso muy grave, se tañía la campana. Este fue el método utilizado cada vez que el Ejército intentó penetrar de nuevo en la comunidad. La Policía Nacional, reducida en número y en funciones, se convirtió en “una institución subordinada a la población”.

Comenzaron a utilizarse procedimientos conciliatorios para llegar a la resolución pacífica de los conflictos. No hubo violencia institucional. La vida social y comercial, que antes se hallaba restringida, se extendió hasta altas horas de la noche.

La justicia militar
Los hechos dieron lugar a la iniciación de dos procesos ante la justicia penal militar. En el primero se juzgó a un militar, a quien se responsabilizó por la masacre. En el segundo se juzgó a otro, por los hechos inmediatamente anteriores a la misma.
 (1) El 2 de diciembre de 1990, encabezado por un informe policial, se inició un proceso en el juzgado de paz comarcal de San Lucas Tolimán, del departamento de Sololá, por la muerte de varias personas en Santiago de Atitlán. El juez de paz realizó el reconocimiento judicial de los cadáveres que se encontraban frente al destacamento militar. En la misma fecha el citado juez se declaró incompetente y remitió el expediente a la fiscalía militar.

El 6 de diciembre, el comandante de la zona militar número 14 manifestó: “Según la investigación realizada en ese comando se estableció que la única persona o elemento que disparó en el destacamento militar de Santiago de Atitlán fue el sargento mayor Efraín García González”. El 7 de diciembre, se dictó auto de prisión preventiva contra el militar referido y se le procesó por los delitos de homicidio, lesiones graves y lesiones leves. Se recibieron múltiples declaraciones testimoniales de militares ofendidos y la declaración indagatoria del acusado; se aportaron también varios informes periciales y pruebas documentales.
El Tribunal Militar llegó a la conclusión de que el sindicado ejecutó personal y directamente los trece homicidios, las ocho lesiones graves y los cinco delitos de lesiones leves y le condenó a 16 años de prisión inconmutables. La sala novena de la Corte de Apelaciones, constituida en Corte Marcial, confirmó la sentencia el 7 de enero de 1992 y reformó la pena impuesta al elevar la misma a 20 años de prisión inconmutables.
(2) El 6 de diciembre de 1990 se inició el juicio en el Tribunal Militar número 20, contra el teniente de infantería, José Antonio Ortiz Rodríguez, por disparo de arma de fuego. Diego Ixbalán, la víctima que fue herida por el teniente, intentó ser acusador particular, pero se desestimó tanto su petición como su testimonio. 

El Ministerio Público intentó ampliar los cargos en contra del sindicado a múltiples homicidios y lesiones; pero el Tribunal Militar denegó tal petición. Después de escuchar varios
testimonios, el Tribunal resolvió condenar al teniente Ortiz por los delitos de disparo de arma de fuego e intimidación pública, a cuatro años de prisión, conmutables a razón de cinco quetzales por día. El condenado, libre bajo fianza, apeló el fallo. La sala de apelaciones, constituida en Corte Marcial, confirmó la sentencia el 22 de diciembre de 1993.

III. CONCLUSIONES
Luego de analizar todos los antecedentes, la CEH llegó a la plena convicción de que efectivos del Ejército de Guatemala ejecutaron arbitrariamente a 13 habitantes de Santiago de Atitlán y ocasionaron heridas a otros 23, todos ellos pobladores civiles e indefensos. Dichos actos constituyen graves violaciones de derechos humanos.

La leve alteración del orden público que pudo suponer el ejercicio legítimo de los derechos de reunión y de petición por el pueblo de Santiago Atitlán, no justifica, sino hace aún más reprochable la reacción de los soldados.

El análisis de los hechos que culminaron en la masacre del 1 diciembre de 1990, lleva a la CEH a considerarlos como un ejemplo de las consecuencias que puede acarrear la asignación a la fuerza armada de tareas de resguardo del orden y la seguridad ciudadanas.

La CEH, luego de ponderar los hechos acaecidos en la época anterior a la masacre, considera que este caso ilustra el profundo sentimiento antimilitar que las violaciones de derechos humanos y los abusos de poder cometidos por efectivos del Ejército generaron en la población civil afectada. Dicho sentimiento es el extremo opuesto al respeto ciudadano que cualquier ejército nacional requiere para cumplir sus funciones.

El caso ilustra, asimismo, la capacidad de la población de Santiago Atitlán para imponer su voluntad cívica y desmilitarizar la vida comunal, especialmente en cuanto procedió a civilizar la función de seguridad ciudadana, situación inédita en el enfrentamiento armado interno.

Analizados los antecedentes del caso, la CEH concluye que si bien los tribunales militares, obligados por los acontecimientos, realizaron procedimientos judiciales que concluyeron con dos sentencias condenatorias, dichos procedimientos no culminaron en el esclarecimiento pleno de la verdad y la aplicación de sanciones a todos los responsables.
La CEH destaca la intervención del procurador de los Derechos Humanos, que ilustra la trascendencia que, en la resolución de graves conflictos, puede tener el ejercicio oportuno e inteligente de tan delicada función.


LISTADO DE LAS VÍCTIMAS
Ejecución arbritaria
Felipe Quiejú Culan
Gaspar Coo Sicay
Gerónimo Sojuel Sisay
Juan Carlos Pablo Sosof
Juan Ajuchan Mesía
Manuel Chiquitá González
Nicolás Ajtujal Sosof
Pedro Catú Mendoza
Pedro Cristal Mendoza
Pedro Damián Vásquez
Pedro Mendoza Pablo
Salvador Alvarado Sosof
Salvador Damián Yaqui

Herido en atentado
Antonio Chiviliu Quiejú
Antonio Pablo Toj
Antonio Reanda Coché
Cristobal Tacaxoy Tacaxoy
Diego Ajchomajay Coché
Diego Ixbalán Reanda
Diego Pablo Petzey
Diego Yaquí Coché
Esteban Damián Coo
Francisco Mendoza Teney
Gaspar Mendoza Mendoza
Gaspar Tzina Tinay
Gaspar Mendoza Chiquival
José Sosof Coo
Juan Ixbalán Tziná
Mariano Tacaxoy Rodríguez
Nicolás Ratzan Sapalú
Nicolás Tzina Esquina
Pascual Mendoza Coché
Pedro Abraham Damián González
Pedro Culan Sosof
Pedro Sicay Sapalú
Salvador Sisay Pablo
Foto: Cabildo Abierto en Santiago Atitlan días despues de la masacre, COMUNICARTE acompañando a organizaciones sociales y de derechos humanos.

Fuente: CEH, Guatemala memoria del silencio.
http://raulfigueroasarti.blogspot.co.uk/2012/12/masacre-de-santiago-atitlan.html

https://www.youtube.com/watch?v=lLVBNtSpFG8